FLEXICERV está diseñada para adaptarse especialmente a quienes duermen de lado o boca arriba.
Sus diferentes zonas de apoyo permiten acomodar la cabeza y el cuello según tu posición, ayudándote a encontrar una postura cómoda de forma natural.
Como ocurre con cualquier almohada ergonómica, es normal necesitar unos días para acostumbrarse a una nueva posición de descanso.